hamburgo. Con más de ocho siglos de historia, el Puerto de Hamburgo sigue siendo uno de los grandes motores económicos de Alemania y uno de los principales nodos logísticos europeos. Su origen se remonta a 1189, cuando el emperador Federico Barbarroja concedió privilegios comerciales a la ciudad, iniciando un desarrollo que convirtió a Hamburgo en referencia mundial del comercio marítimo.
Hoy, el enclave mantiene intacto su relevancia estratégica. Más de 600.000 empleos en Alemania dependen directa o indirectamente de su actividad y genera un valor añadido bruto superior a 50.000 millones de euros. Su condición de gran hub multipropósito y de contenedores le permite conectar los mercados europeos con todo el mundo mediante una potente red marítima, ferroviaria y fluvial. Pero el Puerto de Hamburgo mira especialmente al futuro.