Nunca habrá Acceso Norte

Paco Prado

| 2 noviembre 2018

A este paso y como el espabilado sector logístico portuario no espabile, no habrá Acceso Norte al Puerto de Valencia. Nunca. Cuando la ya famosa cuarta terminal se active, el caos, sin accesos adecuados, acabará siendo de los de época. Ocurre que los políticos que no están apoyando tan imprescindible infraestructura seguramente ya no estarán. Nadie se acordará de ellos mañana. Mucho menos dentro de 7 u 8 años, cuando se supone que estará operativa la terminal nueva, operativa pero, a este paso, sin poder operar porque no habrá por dónde. Sería conveniente que se hiciera algo, en ese o en cualquier otro puerto de los muchos que se ven afectados por las determinaciones políticas que ponen freno a sus planes de futuro, cuando esos planes son una inversión, no un gasto.

Yo, como decía el viernes pasado, no movería ni un gramo más de fango en ningún puerto sin que las decisiones políticas que se precisan para complementar esas estructuras no estuvieran aprobadas y en marcha. Si el sector logístico cree realmente que su ampliación necesita como elemento imprescindible la lógica adecuada conexión, si no la garantizan, no movería ni un grano más en las obras. Ya que tanto dicen (y tan poco demuestran) su apoyo al Puerto de Valencia los políticos locales y autonómicos, habrá que subir la apuesta y que el planteamiento no sea Acceso sí o Acceso no, sino Puerto sí o Puerto no.

María José Salvador, consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio de la Generalitat Valenciana, afirmó el lunes, en el desayuno de Forum Europa, que primero hay que hacer un diagnóstico sobre la necesidad de Acceso Norte y, en función del resultado de la misma se determinará el tipo de conexión necesaria, amén de subrayar que esa infraestructura es totalmente competencia estatal, descartando por tanto que la Generalitat se vaya a involucrar en semejante inversión.

Para qué las prisas, pensarán nuestros mandatarios. Por qué tanta precipitación. Por qué no esperar un poco más y volvemos a tratar el asunto el año que viene, cuando se cumplan ¡treinta años! desde que la Cámara de Comercio realizó el primer estudio sobre la necesidad del Acceso Norte. Recordemos que además, poco después, en 1992, la Dirección General de Carreteras del MOPT redactó el “Estudio de Viabilidad Técnico Económica del Acceso Norte al Puerto de Valencia”. En 1997 se firmó el un convenio entre Ministerio, Generalitat, Ayuntamiento y APV. Como consecuencia de ese convenio la APV realizó en 1999 un estudio técnico y Fomento un estudio informativo sobre el Acceso Norte, con su informe de impacto ambiental y todo. En 2005 el President Paco Camps y la ministra Magdalena Álvarez firmaron un protocolo de colaboración que recoge que el Acceso Norte corresponde a la Generalitat, con un presupuesto de 250 millones. En 2007 la Conselleria de Infraestructuras y Transportes, que así se llamaba, contrata la “Asistencia técnica, redacción proyecto básico, estudio de impacto ambiental y estudio económico financiero del Acceso Norte al Puerto de Valencia. Fase II (subterránea)”. Pero todo esto no parece suficiente.

Ahora… a volver a la casilla de salida. El problema, insisto, es que los relojes políticos nada tienen que ver con los empresariales. Para ellos el tema tiene tres años, para nosotros treinta. Ellos pueden esperar y darle coba al asunto. El sector no debería permitirse ni permitirles demorarlo ni un segundo más.



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