El año 2025 se perfila como un periodo crucial para el sector de la carga aérea a nivel mundial. Las dinámicas geopolíticas, las políticas comerciales y las crecientes regulaciones medioambientales están configurando un horizonte lleno de retos, pero también de oportunidades. Los expertos en esta materia coinciden en que el comercio electrónico destaca como una de las principales causantes del crecimiento de la carga aérea.
Según el informe Tendencias 2025, elaborado por el Observatorio de la Carga Aérea de Foro MADCargo, liderado por el consultor Javier Arán y donde se expone un anaálisis exhaustivo sobre las principales fuerzas que impactarán al transporte aéreo de mercancías, “el comercio electrónico continuará siendo un motor clave para la carga aérea, aunque con ciertas turbulencias por delante”. Indica el documento que “el tráfico global B2C y B2B crecerá un 14% anual hasta 2026, con un peso importante en Asia-Pacífico”. Igualmente, el informe destaca que de cara a los próximos años hablaremos de un “e-commerce transfronterizo”, en el que este se estabilizará, pero con un cambio hacia un modelo mixto: un 60% de direct fulfillment (envíos directos) y un 40% de forward stock (almacenamiento previo).
Por su parte, el presidente de UNO, Francisco Aranda, explica que el auge del comercio electrónico ha impulsado de forma muy significativa la demanda del transporte de mercancías. “Los consumidores actuales esperan entregas más rápidas y fiables, lo que convierte la carga aérea en la mejor opción para cumplir con los tiempos de entrega ajustados, especialmente a los envíos internacionales. Esto ha generado un notable incremente para la carga aérea”.
Además, Francisco Aranda también presta atención a otras dos palancas importantes, que son los productos frescos de alimentación y los de farmacia. “Tanto la alimentación como los medicamentos exigen muchísima agilidad y control. En ese sentido, la carga aérea es absolutamente imbatible. Pero diría que, sin duda, la fuerza impulsora del crecimiento del volumen del transporte aéreo es el comercio electrónico”, señala.
Ignacio Ruiz, director de Gen Air, comparte esta visión sobre el estado actual del sector de la carga aérea, el cual “ha disfrutado de un 2024 muy fructífero”. Informa Ruiz que las cifras de tonelaje han superado las del año precedente, habiéndose quedado un poco por encima en ingresos. Y explica que “la posición estratégica del país como punto de conexión entre Europa, América Latina y África impulsa el crecimiento del sector, mientras el auge del comercio electrónico y la globalización de las cadenas de suministro mantienen una demanda constante”.
Un escenario económico complejo y desigual
El contexto económico global será determinante para la evolución del mercado de carga aérea. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía mundial crecerá un 3,2% en 2025, manteniendo un ritmo similar al de 2024. Sin embargo, este crecimiento estará lejos de ser uniforme, con notables diferencias entre las principales regiones. En Estados Unidos, a pesar de las amenazas arancelarias del gobierno de Donald Trump, Goldman Sachs prevé un crecimiento del 2,5% del PIB, respaldado por una inflación a la baja y un mercado laboral resistente. China se enfrenta a serios desafíos económicos, con una deuda pública cercana al 90% del PIB, una profunda crisis inmobiliaria y un crecimiento más lento. No obstante, el gobierno chino aún tiene margen para estimular la economía a través del gasto público. En lo que respecta a Europa, presenta un panorama preocupante, especialmente en Alemania y Francia. Alemania, la mayor economía europea, acumulará su tercer año consecutivo sin crecimiento real del PIB, mientras que Francia lucha contra un déficit público que superará el 6% y una deuda del 110% del PIB. Y lo que compete a España, se muestra como un caso positivo dentro de Europa, con un crecimiento proyectado del 2,5% en 2025, impulsado por una demanda interna sólida y el repunte de las importaciones.
Los consumidores actuales esperan entregas más rápidas y fiables, lo que convierte la carga aérea en la mejor opción para cumplir con los tiempos de entrega
Los principales competidores comerciales para España se concentran en Europa, pero si se pregunta por el papel del continente ante el mercado chino y americano, Francisco Aranda considera que “tenemos que mirar a los dos bloques, no podemos ser excluyentes y debemos mantener con ambos buenas relaciones comerciales”. Además, Aranda incide en que “nos falta componer y crear un verdadero bloque en Europa, cosa que no existe actualmente. La propuesta de Trump lo que debería es empujar por fin a Europa a construir una auténtica unidad de mercado y un continente realmente potente para poder competir con estos dos grandes bloques. Una de las cosas buenas que va a generar la vuelta de Trump es que nos va a dar esa predisposición. Y los ‘pisamoquetas’ de Bruselas tienen que empezar a mejorar en trabajar por nuestra competitividad: menos regulación y más competitividad en nuestras empresas, es decir, más mercado único”.
Que España se ha convertido en un hub internacional es una afirmación que Aranda sostiene, razón por la que apela a mejorar la conectividad y planes comerciales. “Por ejemplo, cuando el gobierno español viaja fuera hay que poner en valor que España es un hub internacional enormemente importante en dos vías: en productos latinoamericanos que quieren entrar en Europa y la puerta de entrada más natural y razonable es España (aquí interviene una cultura y un idioma común y hay que saber venderlo porque somos una gran puerta de Europa) y en los market places que hay en Asia y venden en Europa o LATAM, el punto de consolidación natural debería de ser España, esto generaría un incremento mayor aun de actividad de lo que ya tenemos”.
Sin embargo, Aranda menciona el problema de la existencia de vuelos que se dirigen al centro de Europa como Bruselas o Schiphol porque tienen unos mecanismos de inspección en fronteras más ágiles que los de España, “y esto no puede seguir así”, apostilla el presidente de UNO. “En teoría todos compartimos las mismas normas que son las del Código Aduanero de la UE, y si ellos son más agiles, nosotros también podríamos serlo. En la carga aérea la agilidad es un vector especialmente importante, al ser más caro también es más exigente”.
Desequilibrio
Una de las principales preocupaciones para el próximo año es el creciente desequilibrio entre la capacidad y la demanda de carga aérea. El informe Tendencias 2025 revela que las rutas más demandadas —principalmente las que conectan Asia con Estados Unidos y Europa— están operando casi a plena capacidad. Se observa que el factor de carga (load factor) en las rutas de Asia a Estados Unidos y a Europa presentan tasas del 87% y 86%, respectivamente, dejando muy poco margen para incrementar la capacidad sin añadir más aeronaves. Por otro lado, la flota actual de cargueros, como los Boeing 777F y 747-8F, está volando casi a tiempo completo, con jornadas de 14 a 15 horas diarias.
Las posibles soluciones planteadas por parte de los expertos incluyen: desplazar capacidad entre regiones, cuyas aerolíneas puedan retirar aviones de rutas menos rentables para reforzar los corredores Asia-EE.UU., lo que afectaría negativamente a las rutas secundarias. Y el uso de cargueros adicionales ante lo que, sin embargo, vemos que las restricciones regulatorias y la retirada de aviones antiguos limitarán el crecimiento de la capacidad aérea, que solo aumentará un 4,4% en 2025.
Con todo ello, el consenso entre las principales consultoras y organizaciones del sector anticipa un crecimiento moderado para la carga aérea en 2025: en IATA prevén que los volúmenes de carga alcancen los 80 millones de toneladas (un aumento del 5,8% respecto a 2024), mientras que los ingresos por transporte de mercancías representarán el 15,6% del total de las aerolíneas, alcanzando los 57.000 millones de dólares. Y en Xeneta proyectan un crecimiento de la demanda de entre el 4% y el 6%, dependiendo de las rutas comerciales, mientras que la capacidad aérea solo crecerá un máximo del 4,4%.
Las rutas China-EE.UU., epicentro de las tensiones
El comercio entre China y EE.UU. domina las rutas de carga aérea, especialmente gracias a los envíos de plataformas como Shein y Temu. Sin embargo, las tensiones comerciales y las políticas arancelarias amenazan con alterar este flujo.
Despiertan incertidumbre la política de Trump y los aranceles: la administración Trump ha anunciado aranceles del 25% a las importaciones de Canadá y México, y un 10% adicional para productos chinos. Además, se ha advertido sobre posibles aranceles a la UE si no aumenta sus compras de gas y petróleo estadounidense.
Estas medidas podrían tener efectos en las cadenas de suministro, provocando un cambio en las rutas comerciales, beneficiando a países como India, Vietnam y México, utilizados como canales alternativos para eludir las tarifas.
Además, EE.UU. planea endurecer la exención de impuestos para envíos de bajo valor (menos de 800 dólares), complicando las operaciones de plataformas como Temu y Shein, que dependen de estas reglas para enviar productos sin pagar aranceles.