Defendernos

Paco Prado

La gente joven tiene derecho a divertirse, los vecinos a tener mascota y los políticos a soltar distorsiones para poder mantener su puesto y su estatus. Y nosotros, que no somos jóvenes, ni todos tenemos perro, ni necesidad de tergiversar para comer… hemos de aguantar que nos pinten las paredes y que nos condenen a caminar como mi adorado Chiquito de la Calzada para no pisar las cositas de sus canes.


| 16 noviembre 2018

 Añado que también nos toca, a los logísticos sobre todo, tragar quina oyendo como este o aquel recién llegado vuelve a decir que la ZAL ha de ponerse en otro sitio, no saben en qué sitio, ni qué es una ZAL, pero... no, la ZAL no. Todos tienen su poco o su mucho derecho, incluso los logísticos. Es más, hasta yo tengo mis derechos. “Compromís cuestiona la falta de contundencia de Ribó ante la ZAL y otros proyectos del PSPV” así rezaba el titular de Valencia Plaza de hace un par de días que nos volvió a recordar la necesidad de... defendernos. Las declaraciones de Compromís hablan de que “nadie pone en duda la necesidad de infraestructuras”, pero “sí que podemos cuestionar su ubicación”. En la noticia no hay ni una palabra respecto a dónde quieren poner la ZAL que lleva un siglo lista para activarse y dos o tres aprobada. Pero... avive el seso dormido y tomen nota: no pararán hasta que se les garantice que la ZAL será eternamente una escombrera.

Si el viernes pasado, y creo que el otro, pinchaba al lector sobre lo peligrosamente laxo que está siendo el sector en la defensa del Acceso Norte, hoy volvemos para atrás para que nadie dé por conseguida la ZAL, la primera, para el primer puerto del Mediterráneo. Curiosa tierra la valenciana. Y curiosos defensores de ¿el paisaje? ¿la huerta? No tengo claro que con este tipo de noticias como la que comento se pretenda defender nada. Atacar sí. Si de lo que se tratara fuera de vigilar el paisaje, como otras veces he dicho, ya estarían encadenados a la fila de tanatorios que les han colocado en la fachada marítima valenciana. Ya estarían de manifestación diaria para que se llevaran a un parque tecnológico o a un polígono industrial los muros de hormigón que han puesto entre el ciudadano y la mar. Pero no. Los bancos y las academias molan a la orilla del mar, las zales no. Defienden la huerta, dicen. Estaría bien, si no fuera por que ahí no había huerta y probablemente nunca la habrá, por lo poco adecuado del terreno y, sobre todo, porque para que haya huerta minifundista hace falta algo que escasea muchísimo más que la huerta: hortelanos.

Pero bueno, cada cual puede decir lo que quiera y defender lo que considere. Faltaría más. Incluidos los logísticos. Hasta yo.

No queda otra, créanme, que defendernos. Curioso que en el planteamiento de Compromís se ponga el punto de mira en tres proyectos, relacionados, de una u otra forma con el Puerto: la ZAL, la ampliación de la V21 y el PAI del Grao. Y punto. Dos son infraestructuras de primer orden logístico. Y el tercero es un proyecto urbanístico junto al Puerto. Están de moda los puertos en estas épocas próximas a las elecciones municipales y autonómicas. Mucho cuidado: tienen un gran puerto y no dudarán en usarlo...  como arma arrojadiza. Insisto: no queda otra que defendernos.



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