Propeller, vivienda o logística

Paco Prado

Hoy se inicia una nueva etapa en Propeller Valencia, con una Junta Directiva renovada ayer mismo sobre sus sólidos cimientos, y con un nuevo capitán, Pedro Coca, al frente de la nave. De los cientos de Propeller que hay por el mundo, no todos los que conozco tienen los mismos objetivos ni la misma forma de proceder.
| 7 septiembre 2018
No nos interesan pues los Propeller en su globalidad ya que, aunque todos se apellidan como defensores de la logística local, las realidades, las formas y los fondos son tan dispares que la esencia resultante sólo me interesa en algunos casos. En nuestro país hay varios de estos Propeller que sí parece que están procediendo de forma tan ambiciosa como interesante. Centrándonos, por ejemplo, en el de Valencia, observamos una forma de defender el sector basada en el acercamiento a los órganos de poder que influyen en nuestra logística: autoridades políticas y empresariales y opinión pública. Ese acercamiento se persigue a través de la presencia en las grandes asociaciones empresariales generalistas, mediante el contacto permanente con nuestros dirigentes políticos y a través del acercamiento a la opinión pública vía medios de comunicación locales, nacionales e internacionales, logísticos y generalistas. Es un camino especialmente complicado, pero necesario si se quiere que de una vez por todas se entienda que en nuestro país la logística cuenta con un potencial generador de riqueza y empleo de calidad como pocos o ningún otro sector. La lucha es larga y no exenta de dificultades. En los últimos años, en Propeller Valencia se ha hecho camino en esa línea, pero queda mucho por recorrer. La prueba es que, tras conocerse los datos del paro de agosto, nefastos se miren por donde se miren, el ministro de fomento focalizaba las esperanzas de creación de empleo en la vivienda. Ni una palabra de la logística. Por mucho que se diga lo contrario, no parece que nuestros mandatarios acaben de creer todo lo mucho que se puede hacer en nuestro sector. No sé si se conseguirá algo o no, pero una forma de tener opciones es luchar desde la unidad de todos los gremios que forman la logística, teniendo las ideas y los hechos orientados en la misma línea: presionar para que el sector se desarrolle en todo su inmenso potencial. Por el bien de nuestra logística, pero sobre todo, y eso también hay que inculcarlo en nuestros dirigentes y en la opinión pública, por el bien de la sociedad a la que sirve. El movimiento, club, asociación o colectivo que sea capaz de conjugar unidad y representatividad multigremial, tendrá el poder y, por tanto, la responsabilidad de hacer ruido en la lucha por el reconocimiento, el respeto y la honesta constancia. Reconocimiento de lo mucho y muy bien que han trabajado y trabajan nuestros logísticos, respeto por lo que se ha conseguido, y honesta constancia con la que se ha de labrar el óptimo futuro al que podemos y debemos aspirar. Propeller Valencia cuenta con la baza de estar ya en ese camino, y sobre todo, de tener desde ayer al timón a Pedro Coca, un extraordinario capitán para la dura travesía que hay por delante, donde también encontraremos, como siempre, vientos en contra. El nuevo presidente es especialmente idóneo por ser un excelente comunicador y, sobre todo, por su profundo conocimiento del mundo político y empresarial. Aún así, el apoyo de todos se hace imprescindible ante esta responsabilidad, que también es compartida. Nadie dijo que fuera fácil, ni que no valga la pena.

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