El 40% de cruceristas de Barcelona llegarán en barcos propulsados por GNL en 2025. Esta es una de las cifras que ha destacado el director de CLIA España, Alfredo Serrano, durante la rueda de prensa celebrada esta mañana en la ciudad condal.
BARCELONA. El aumento de combustibles alternativos, ha señalado Serrano, va en línea con la entrada con la designación del Mediterráneo como Zona de Bajas Emisiones por parte de la Organización Marítima Internacional (OMI) a partir del próximo 1 de mayo. “Se trata de un hito que significará la materialización de las demandas de diferentes actores sociales a lo largo del tiempo y que, en última instancia, supondrá una mejora en la calidad del aire”, ha comentado Serrano. La designación como Zona de Bajas Emisiones implica limitaciones más estrictas en términos de emisiones de materia particulada y óxidos de azufre, un hecho que repercutirá positivamente en la calidad del aire.
Crecimiento moderado en 2024 y perspectivas similares en 2025
Durante la rueda de prensa, el director de CLIA ha hecho balance de la actividad crucerística en el Puerto de Barcelona durante 2024 y también ha puesto el foco en las previsiones de cara a 2025. Así, a falta de los datos de diciembre, un mes con poca actividad crucerística, el movimiento de pasajeros se incrementó un 2,6% respecto 2023, un incremento inferior al aumento conseguido por el conjunto de puertos de España, que alcanzan un crecimiento del 5,6%. Para Serrano, otro de los ejemplos de la moderación del crecimiento de los movimientos de cruceros en Barcelona es la comparativa con el Aeropuerto de El Prat, pues en 2023 la infraestructura aeroportuaria aumentó un 10% el número de turistas que llegaron.
Impacto económico
Durante el acto de esta mañana también se ha presentado el estudio “Aportación de los pasajeros de cruceros del Puerto de Barcelona a la recaudación fiscal del Ayuntamiento de Barcelona”, realizado por el catedrático de Economía Aplicada de la UB y director del Laboratorio de Economía Aplicada AQR-Lab, Jordi Suriñach, y el resto de su equipo. Según el estudio, se estima que los cruceristas del Puerto de Barcelona contribuyeron con 14,5 millones de euros a las arcas municipales en 2024, a través de dos impuestos: el impuesto de establecimientos turísticos (IETT) y el recargo municipal que se aplica a los cruceros.
Además, el estudio también concluye que el peso de la aportación de los cruceristas a la recaudación total del impuesto de establecimientos turísticos se ha incrementado de manera generalizada, pasando de suponer el 3,7 % del total de la recaudación en 2012 al 9,3 % en 2023.