VALENCIA. Los magistrados del TSJCV han desestimado así, en un auto notificado hoy, la solicitud presentada el pasado 27 de enero por Acció Ecologista Agró que pedía la suspensión cautelar de las obras de la futura Terminal Norte del puerto de Valencia.
Sin prejuzgar el fondo del asunto ni por tanto el desenlace del pleito, la Sala entiende que la petición de la parte actora se sustenta exclusivamente en un dictamen pericial, discutido por la Administración demandada y que ha de ser valorado por el Tribunal “una vez efectuadas las aclaraciones al mismo ya planteadas, en contraste con los demás elementos de prueba”.
El Tribunal recuerda que el asunto presenta una “indudable complejidad”, como demuestra el montante económico de las obras, con un presupuesto base de ejecución de más de 660 millones de euros. Agrega que la valoración de ese dictamen pericial “habrá de acometerse más adelante”, pero “en lo tocante a la pertinencia o no de la suspensión cautelar poco o más bien nada ilustra a la Sala, en tanto que versa sobre cuestiones de fondo”.
Igualmente, la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso asegura que la pretensión cautelar “no aborda la ponderación de los intereses en conflicto”.
Esa valoración “mal podría conducir a la satisfacción de la medida cautelar -recoge el auto-, ante “la envergadura de la obra portuaria de ampliación de uno de los puertos más importantes del Mar Mediterráneo”. En esta línea, los magistrados destacan las consecuencias económicas que conllevaría una eventual suspensión cautelar del proyecto y que están recogidas detalladamente en un informe técnico suscrito por el jefe de Dominio Público de la Autoridad Portuaria de Valencia.