barcelona. El almuerzo-coloquio de Propeller Barcelona de marzo celebrado ayer contó con la participación de alrededor de 70 asistentes, en el que también fue notable la presencia de mujeres del sector, algo que “resulta muy positivo porque se está empezando a normalizar la situación”, declaró Gonzalo Sanchís, presidente de Propeller Barcelona, en alusión a la lenta pero progresiva incorporación de la mujer al mercado logístico.
La invitada de este nuevo coloquio fue Nerea Rodríguez, directora del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, quien explicó los principales cambios que comporta la aplicación de la reforma aduanera aplicada por la Comisión Europea, que ha puesto el foco en la regulación del comercio electrónico, debido al cambio de paradigma que ha generado este tipo de actividad comercial. Concretamente, la Unión Europea regula un total de 2 billones de declaraciones referentes al comercio electrónico, y en España, esta cifra asciende a 140 millones al año, lo que requiere “una gran capacidad de control para un flujo de comercio tan elevado”, resaltó Rodríguez.
Los pilares básicos de la nueva reforma pretenden simplificar los procedimientos aduaneros, reforzar la seguridad en la cadena de suministro, crear una frontera común uniformizando la normativa y crear un régimen especializado para el comercio electrónico.
Con respecto a este tipo de comercio, la nueva reforma aduanera hace responsable del pago de aranceles y de las restricciones a la plataforma del comercio. Además, la Comisión Europea pretende establecer un mecanismo de control único para todas las declaraciones de los 27 estados miembros. algo que compete al gobierno de cada nación.