PASAIA. La Autoridad Portuaria de Pasaia hace un balance positivo al volver a superar los 3 millones de toneladas ya que, a pesar del contexto económico en sectores clave para el puerto, la actividad se ha mantenido en volúmenes prácticamente iguales.
No en vano, 2024 estuvo marcado por el declive general de la actividad exportadora en el territorio guipuzcoano asociado a un periodo de incertidumbre en mercados como el automóvil, uno de los tráficos principales de la dársena pasaitarra y que se ha visto afectado con un descenso del 16,66% respecto a 2023.
“La variación se debe al descenso general de la demanda en la compra de vehículo nuevo que se está dando en Europa, así como, en parte, al cambio en la producción de uno de los modelos exportados a través de Pasaia. También cabe señalar la contracción en el tráfico de cereales y trigo, con un descenso del 37,36%, debido a las fluctuaciones propias de este tipo de mercancía. Esto se ha visto compensado con el incremento de otros productos como los abonos, que han crecido un 62,97%”, destaca David Candelario, director de la APP.
El crecimiento en otras mercancías como los productos siderúrgicos (1,7 millones de t y una subida del 5,22%), que volvieron a ser la principal referencia abarcando más del 50% del total, o el papel y la pasta de madera (227.000 t.) ha permitido también compensar y frenar el impacto de la reducción de los tráficos de vehículos y elementos de transporte y del agro-ganadero y alimentario.
“En 2025 es previsible que continúe la incertidumbre en el mercado del automóvil y que las mercancías siderúrgicas, los abonos y la pasta de madera mantengan su evolución favorable. Además, prevemos la incorporación de tráficos adicionales a los actuales en el sector siderúrgico, lo cual nos permite ser optimistas de cara al 2025”, añade el director de la APP.
Por otro lado, los principales orígenes de las mercancías han sido Países Bajos (653.000 t), Suecia (329.000 t) y Reino Unido (275.000 t); mientras que los destinos principales han sido Reino Unido (425.000 t), Bélgica (222.000 t) y Canadá (101.000 t). La Lonja pesquera, tercera más importante del Estado, registró un descenso de un 11,6% en el volumen de pescado trasegado debido a la parada biológica de inicios de año decretada por la Unión Europea en el Cantábrico.