El desarrollo de estrategias para mitigar la emisión de gases y en favor de la sostenibilidad ambiental se ha convertido en uno de los principales ejes de los puertos, que planifican sus infraestructuras teniendo en cuenta su impacto ambiental.
Barcelona. Para lograrlo, Port de Barcelona puso en marcha su Plan de Transición Energética, con el objetivo de reducir las externalidades producidas por el transporte marítimo. El director de Sostenibilidad Ambiental y Transición Energética de Port de Barcelona, Héctor Calls, comentó en el Maritime Hub que se celebra esta semana en Barcelona que “si el Puerto de Barcelona lidera la apuesta por la descarbonización, ayudará a avanzar a muchos otros actores en la misma línea”. En este sentido Calls señaló uno de los principales handicaps que arrastran los puertos, como es la concentración de mucha actividad, “que genera riqueza para gran parte de la sociedad” en un espacio muy reducido, como es el recinto portuario.
El 65% de emisiones de Port de Barcelona provienen de las embarcaciones amarradas en el recinto
Para avanzar firmemente hacia la descarbonización, Calls apuntó que “es fundamental la convicción y el compromiso para trabajar juntos en la misma dirección” y aseguró que “para Port de Barcelona la transición energética es fundamental y prioritaria. El director de Sostenibilidad Ambiental de Port de Barcelona, cerró su intervención en la mesa redonda en la que participaba distinguiendo entre las diferentes líneas en las que actúa Port de Barcelona para avanzar en la descarbonización del recinto. Para reducir el foco principal de sus emisiones, pues el 65% provienen de las embarcaciones amarradas en el recinto, el Puerto ya ha inaugurado el primer OPS para un barco portacontenedores del Mediterráneo, en la terminal BEST y habrá nuevas inauguraciones en los próximos meses.
Para descarbonizar la actividad de las terminales, que representan alrededor del 20% de los gases que se emiten en el Puerto de Barcelona, Calls destacó la necesidad de electrificar la maquinaria y los procesos. En este sentido, el responsable de Port de Barcelona señaló que “es fundamental tener una infraestructura eléctrica dimensionada para abastecer con el máximo de energías renovables provinientes del recinto portuario”. En el caso de Barcelona, esto pasa por la implementación de placas solares en las cubiertas de los edificios, pues tecnologías en irrupción como la eólica marina “no se puede desarrollar en nuestro puerto”, señaló Calls.
Eólica marina
Precisamente el desarrollo de tecnología eólica marina en los puertos fue otro de los puntos que se comentó durante la mesa redonda. En este sentido, el director general de Qair Iberia, Íñigo Viani, destacó la necesidad de planificar bien el desarrollo de esta tecnología y pasar “del powerpoint a la power plant”.
Esta forma de generar energía, que a pesar de que diferentes puertos de España están apostando fuertemente para desarrollarla, todavía no tiene mucha relevancia en nuestro país.
En el norte del continente, en cambio, los parques eólicos marinos ubicados en el Mar del Norte de Bélgica ya generan alrededor del 10% de la demanda total de electricidad del país y para 2030 esperan que la capacidad eólica marina en el Mar del Norte seguirá creciendo y generará alrededor del 30% de la demanda eléctrica de Bélgica.