Barcelona. La continuidad de la mayoría de cargos demuestra la confianza en el equipo de Port de Barcelona y, en aquellos casos donde se han producido cambios, en prácticamente todos se ha contado con gente de la casa. Así, al igual que ya sucedió con el nombramiento de Carbonell, Port de Barcelona ha apostado por una persona vinculada a la institución desde hace más de 20 años para ocupar el cargo de director general.
Al mismo tiempo, el cargo de subdirector general de Explotación y Planificación Portuaria, que hasta ahora ocupaba el nuevo director, Àlex Garcia, pasa a Quim Compte, quien se incorporó a Port de Barcelona en 2007 y posee un conocimiento profundo del recinto portuario barcelonés.
Y es precisamente en la subdirección general de Explotación y Planificación Portuaria donde se añade una nueva dirección. Se trata de la dirección de Sostenibilidad Ambiental y Transición Energética, que ocupa Héctor Calls. En línea con su estrategia de reforzar la protección del medio ambiente, consolidar el desarrollo sostenible e impulsar la transición energética, Port de Barcelona ha creado esta nueva figura, que para Calls significa un aumento de rango, pues hasta ahora era el Jefe de Sostenibilidad Ambiental.
El nuevo organigrama de Port de Barcelona hecho público tras el nombramiento de José Alberto Carbonell como nuevo presidente contiene dos cambios más. Por un lado, la dirección de Auditoría Interna deja de depender directamente de presidencia y dirección general y pasa a formar parte de la subdirección general de Servicios Jurídicos y Contratación.
Por otro lado, se ha creado la dirección de Relaciones Institucionales, que depende directamente de presidencia y dirección general y cuyo responsable es Íngrid Boqué. De hecho, Boqué es la única incorporación al organigrama directivo de Port de Barcelona que no formaba parte de la institución anteriormente, pues proviene de la Autoridad Portuaria de Hamburgo, donde trabajaba desde 2015. Si bien no se trata del mismo cargo, la nueva dirección de Relaciones Institucionales se encargará de realizar algunas tareas que hasta ahora se realizaban desde el Gabinete de Presidencia y Relaciones Institucionales, un cargo de confianza que también desaparece con la salida de Lluís Salvadó de la presidencia.