BARCELONA. El almuerzo-coloquio Propeller de marzo ha contado con una alta participación de mujeres del sector, algo que “resulta muy positivo porque se está empezando a normalizar la situación”, ha declarado Gonzalo Sanchís, presidente de Propeller Barcelona, en alusión a la lenta pero progresiva incorporación de la mujer al mercado laboral. Además, este coloquio ha presentado 3 nuevos socios que formarán parte del club.
Nerea Rodríguez, directora del departamento de aduanas e impuestos especiales ha sido en esta ocasión la invitada especial, quien ha explicado los principales cambios que comporta la aplicación de la reforma aduanera aplicada por la Comisión Europea, que ha puesto el foco en la regulación del comercio electrónico, debido al cambio de paradigma que ha generado este tipo de actividad comercial. Concretamente, la Unión Europea regula un total de 2 billones de declaraciones referentes al comercio electrónico, y en España, esta cifra asciende a 140 millones al año, lo que requiere “una gran capacidad de control para un flujo de comercio tan elevado”, ha resaltado Rodríguez.
Los pilares básicos de la nueva reforma pretenden simplificar los procedimientos aduaneros, reforzar la seguridad en la cadena de suministro, crear una frontera común uniformizando la normativa y crear un régimen especializado para el comercio electrónico. Con respecto a este tipo de comercio, la nueva reforma aduanera hace responsable del pago de aranceles y de las restricciones a la plataforma del comercio.
Además, la Comisión Europea estaría estudiando la creación de un centro de datos que regule la información de declaraciones de todos los estados miembros, competencia que asumen actualmente las autoridades nacionales de cada estado miembro.