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Viernes, 4 de Abril de 2025

El Canal de Suez deberá seguir esperando (aún más)

  • Última actualización
    01 abril 2025 05:20

Enero de 2025. Israel y Hamás firmaban una tregua. La tensión en Oriente Medio se suavizaba, y los rebeldes hutíes, que habían tenido en jaque a buena parte del comercio marítimo mundial con sus ataques a todo lo que navegara por la región del Mar Rojo -incluido el Canal de Suez-, decidieron también reducir drásticamente sus lanzamientos de bombas a los buques. Las grandes navieras, que se habían acostumbrado a transitar por el Cabo de Buena Esperanza, tomaron buena nota. Pero tomar nota no significa cambiar los planes establecidos, al menos a corto plazo. Simplemente, lo anotaron, y guardaron esa nota en esa carpeta que en buena medida todos tenemos a la vista, y que reza “Tareas pendientes”. Porque, tal y como publicamos en las páginas de este Diario en ese momento y ustedes recordarán muy bien, las navieras pedían seguridad para sus tripulaciones, sus buques y la carga de sus clientes.

No obstante, la tregua fue bien recibida por la Autoridad del Canal de Suez, que en unos meses vio como los tránsitos de buques caían en picado y, con ellos, sus ingresos. Ya en febrero, los directivos de la SCA iniciaron una ronda de contactos con representantes de las navieras más importantes para instarles a retomar, en la medida de lo posible, la navegación por el canal. Hay que reconocer que, en los últimos meses, y a pesar de toda la incertidumbre a nivel internacional y del impacto que ha tenido el conflicto, la Autoridad del Canal de Suez no ha estado de brazos cruzados. Ha estado monitorizando la situación en la región, ha acometido mejoras en las infraestructura que gestiona para optimizar el paso de los buques para evitar repetir episodios como el del “Ever Given” y, sobre todo, ha logrado recabar el apoyo de organismos internacionales como la Organización Marítima Internacional y de grandes navieras, que han hecho declaraciones públicas glosando los beneficios de tomar el Canal de Suez y no el Cabo de Buena Esperanza. De hecho, desde febrero, 166 buques han decidido volver al canal, dejando la ruta que bordea Sudáfrica.

Es una quimera pensar que las grandes navieras vayan a arriesgar la integridad de sus tripulaciones, buques y cargas

Pero si hay algo que ha quedado claro desde el estallido de la pandemia sanitaria provocada por la COVID-19 es que eso de hacer previsiones a largo plazo y establecer estrategias en base a escenarios volátiles se ha vuelto una tarea imposible. Recuerden sino las predicciones de todos aquellos que aseguraron que, con la tregua, volver al Canal de Suez era cuestión de meses. Puede ser que el hecho de que algunas alianzas marítimas presentaran su red de servicios para 2025 con alternativas que contemplaban tanto Suez como Buena Esperanza hiciera que algunos lanzaran las campanas al viento demasiado pronto.

Los que ya tenemos algunos años hemos aprendido a base de hechos que la estabilidad en Oriente Medio es casi una quimera. La tregua entre Israel y Palestina es, otra vez, historia. Y, por si fuera poco, Donald Trump ha asegurado que bombardeará las posiciones de los rebeldes hutíes, quienes, con total seguridad, subirán la intensidad de sus ataques. Por eso, debo reconocer que cuando la SCA asegura que debe retomarse la navegación por el Canal de Suez no puedo más que pensar que los gestores egipcios pecan de cierta ingenuidad. En parte entiendo su postura, y seguramente no les quede otra, pero la vuelta de la inestabilidad a la zona hace imposible que el canal recupere su actividad previa al conflicto. Es una quimera pensar que las grandes navieras vayan a arriesgar la integridad de sus tripulaciones, buques y cargas.