Perfecto Palacio

Paco Prado

En este mundo nuestro nos flipan las estadísticas, el número de toneladas, de TEUs, de buques, los cientos de miles de cruceristas, las cuentas de resultados ubérrimas. 

Babeamos por un buen número, azul o negro, grande y gordito. Pero nada peor nos puede pasar que convertirnos en números, que nos traten o tratar como tales. Estos días andamos subrayando varias cifras de contundencia especial. Desde los XXV de Diario del Puerto a los 20 millones de toneladas de Castellón, pasando por los cinco millones de TEUs movidos en Valencia en un año, o los 16.274 euros destinados a Aportem que se consiguieron en la Cena Benéfica de Propeller Valencia. En todos esos guarismos hay personas concretas y responsabilidades específicas que nunca debieran olvidarse, porque sin ellas, las cifras, son sólo frías cifras.

He visto, con gran placer, que el enfoque de las citadas celebraciones ha sido especialmente humano. Tras cada número se ha colocado a las personas y empresas que lo han hecho posible. Genial. En el caso, por ejemplo, de los cinco millones de TEUs anuales movidos en Valencia, se optó por poner el foco, además de a la redonda y rotunda cifra, sobre los nombres y apellidos. Allí, en el centro de la atención estuvieron, acompañando a Aurelio Martínez, Fernando Huet, Rafael del Moral y Rafael Aznar, que fueron en distintas etapas presidentes de la APV y casi toda su vida directivos de esa institución. Junto a ellos, alguien por el que esta casa en general y yo en particular, sentimos una especial predilección, Perfecto Palacio de la Fuente. Como siempre digo, para mí, la persona más positivamente influyente en la logística valenciana en particular y española en general.
Estoy seguro de que el tiempo puede mover recuerdos, tergiversar la historia, encumbrar a unos y ensombrecer a otros. A voluntad de quien en cada momento estén en lo alto del caballo. Por eso, los que amamos la verdad por encima de todo y hemos tenido la dicha de vivir directamente a determinadas personas y concretos sucesos, hemos de esforzarnos en memorizar hechos y gentes, antes el riesgo de que nos los diluyan los intereses de unos y otros. Perfecto Palacio trajo la primera grúa de contenedores a Valencia, porque José Luis Vilar Hueso, director de la entonces Junta de Obras del Puerto, se lo permitió tras unir su entusiasmo y el de otros directivos del Puerto de Valencia, al de Palacio. Así se sentaron las bases del excelente presente que se ha cosechado casi 50 años después. Un presente cuyo futuro será frágil y voluble si sólo se cimienta en números. Será sólido y con mayores garantías de perdurar si no se olvida a las personas que hay detrás de cada barco traído, de cada tonelada movida, de cada hora entregada a un sector que se convierte en pasión cuando a los números se suman los profesionales que hay detrás de ellos. Sin rencores ni desmesuradas alabanzas, hemos de hacer un esfuerzo concreto por no olvidar a quién hizo qué. Entre ellos hay miles de profesionales de la logística que son los auténticos responsables de la fuerza y el futuro del sector. Perfecto Palacio de la Fuente es el máximo representante de ese bien hacer. Lamentablemente en la memoria colectiva puede que perduren más los muchos políticos que durante años han puesto palos en las ruedas del carro de la logística que quien la ha impulsado de forma tan absolutamente determinante.
Recuerde el amigo lector que la villanía se perdona, la ingratitud nunca.


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