Sin ninguna garantía

Miguel Jiménez

La gran guerra aduanera de las garantías sigue sumando batallas desde las profundas trincheras de la interpretación, ese corrosivo que hace saltar por los aires las normas y las leyes, fruto de quienes no saben, no quieren o no pueden dejar las cosas claras a la hora de legislar.

| 10 julio 2019 - Actualizado a las 05:20h
En cualquier caso, como se ha señalado ya en numerosas ocasiones, más allá de la, en ocasiones, torpeza del que legisla; más allá de su, en ocasiones, aviesa intención para no ser claro en busca de un beneficio ulterior; y más allá de las, en ocasiones, limitaciones que genera el consenso a la hora de lograr una redacción clara, el verdadero mal está en quien acude a la ley no para cumplirla, sino para aprovecharse de ella.Si todo esto lo trasladamos al ámbito aduanero, donde la complejidad nor...

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