Así se manifestó la consellera tras la reunión con los ayuntamientos afectados. Este proyecto, que está en la fase inicial, "se puede adaptar a la realidad actual, no es posible que el Gobierno de España siga diseñando carreteras del siglo pasado donde no se contemplan alternativas ni otros modos de movilidad". Durante su intervención, la consellera recordó que "la V-31 es un eje clave del área metropolitana de Valencia, con un elevado tránsito de aproximadamente 120.000 vehículos en 2016 y un 6,2% de vehículos pesados, y que presenta los típicos repuntes en hora punta". Mientras "la política de la Generalitat se basa en no hacer carreteras puras y duras sino en estudiar la mejora de la movilidad en su conjunto; la propuesta de Fomento incumple las directrices de la normativa y protocolos mundiales, estatales y autonómicos para la disminución del tráfico y la potenciación de la intermodalidad", apuntó la consellera."La falta de una perspectiva intermodal también se nota en que no se ha contemplado ningún tipo de itinerarios no motorizados como nuevas pasarelas ciclopeatonales. Tampoco se tienen en cuenta soluciones basadas en la gestión y control del tráfico como reducciones de velocidad variable según el tránsito, instalaciones de radares, carriles exclusivos según franjas horarias, vías reservadas o mejoras para el transporte público", ha criticado la consellera.Además, apuntó: "El diseño de la V-31 debería tener en cuenta los resultados del Plan de Movilidad Sostenible del Área de València que ha iniciado la Conselleria".